martes, 2 de septiembre de 2014

Un nuevo miembro en la familia!

Definitivamente las cosas llegan cuando llegan. Eso siento con esta nueva etapa y este nuevo reto que aparecen en  mi vida. De alguna manera parece que me hubiera preparado para esto desde que tengo memoria,  porque he estado  aprendiendo cosas nuevas en cada oportunidad que se presenta, practicando, estudiando y recorriendo muchos lugares movida por la curiosidad, y tengo que reconocer que con un poquitico de envidia (de la buena) hacia  las personas que ya habían dado el salto y asumido el riesgo de hacer realidad su pasión.

Parece que los astros se alinearon para mí, y por una combinación de circunstancias me embarqué en este proyecto que les presento y les pongo a la orden al nuevo miembro de la familia Qlinaria: la sede de Qlinaria Pastelería.


Ante las diversas opciones que se me presentaron para organizar el local, escogí la de montar un punto de venta con espacio más amplio para la producción, y con la infraestructura necesaria para dictar las clases de cocina que he venido organizando en casas y en otras sedes. Estoy muy contenta con el resultado final y creo que logré un espacio agradable y acogedor para los clientes y visitantes. Ustedes juzgarán.



Este es un aprendizaje grande para mí, porque aunque había estado produciendo desde mi casa, ahora tengo una vitrina y clientes nuevos a los que hay que atraer y "atrapar". En este momento me siento muy satisfecha, porque aunque comenzar y abrirse espacio en un mercado tan competitivo como es el de Bogotá no es fácil, las personas ven entrando poco a poco y muchas regresan, lo cual  es una buena seña.

Hemos ido sacando diferentes productos para sondear los gustos de los clientes existentes y los que van llegando, y seguiremos innovando para que siempre haya algo nuevo que probar. En este momento, la mayoría de los postres se hornean por pedido, y  hay otros que se hornean en un día específico de la semana: por ejemplo, el pan brioche se hornea los sábados en la mañana para el desayuno del fin de semana, y el viernes siempre tenemos cupcakes de chocolate, de premio porque es viernes! 

Tenemos una página de Facebook, Qlinaria-Pastelería donde aparece la información general del local (dirección, teléfono, mapa)  y fotos de algunos productos, y donde publicamos noticias y novedades. Pronto tendremos el catálogo completo de los productos para facilitar los pedidos.



Allá los esperamos!

Las coordenadas: 

Dirección: Calle 78 # 12-45
Teléfono: 347 31 05

Horario: Lunes a Viernes: 9 am - 6 pm
Sábado: 9 am - 4 pm.














miércoles, 22 de enero de 2014

Trucha de año nuevo



En este punto del mes de enero, y sobre todo por la edad muchos de nosotros todavía estamos tratando de controlar el daño colateral de las vacaciones. No hay manera de lograr controlarse durante las fiestas y siempre nos arrepentimos en enero; pero bueno, eso ya forma parte de la vida da casi todos y hay que lidiar con ello.

Cómo no hacerle a Silvia el pie de pollo, las barras de chocolate y avena y las empanadas chilenas? Verónica quería cheesecake con  guayaba, un pedazo de carne descomunal y una pasada por Conosur que les ha parecido el mejor invento reciente en Bogotá. Con postre de cono de rice krispies incluido. Aghhhh! Eso sin hablar de las invitaciones, las cenas (o comilonas) tradicionales de Navidad y Año Nuevo, y cómo no, las galletas....  OUCH!

Nos llega el recogimiento de año nuevo, que no es precisamente de piedad sino de recoger y destruir galguerías  y tentaciones y volver a comer como se debe. Como digo yo, la famosa dieta de pan y agua, sin pan. Animo pues.

Así que con la entrada de hoy les ayudo un poquito con este propósito, presentándoles la receta que aparece a continuación, muy sencilla y diferente. Si no tienen un asador disponible, sugiero una parrilla de hierro para asar carne.

La receta original incluía pasta de chile coreana en lugar de la salsa sriracha, pero es un ingrediente muy difícil de conseguir. La salsa sriracha es una salsa picante, ligeramente dulce que se consigue por ejemplo, en las pescaderías grandes de Bogotá. Les sugiero que la prueben porque es un complemento ideal para muchas comidas. 


Trucha asada con  salsa sriracha 

Ingredientes:
2 cucharadas de salsa sriracha (ver Glosario) o al gusto (yo usé solo 1 porque prefiero no tan picante)
1 cucharada de aceite canola
1 cucharada de salsa soya baja en sodio
2 cucharaditas de vinagre de arroz
1 cucharada de jengibre fresco rallado
4 filetes de trucha deshuesada




Preparación:

  1. Lave los filetes de trucha y séquelos con una toalla de papel. 


  1. Mezcle la salsa Siracha, el aceite, la salsa soya, el vinagre y el jengibre en un recipiente pequeño, y revuelva hasta obtener una mezcla uniforme. Pase 2 cucharadas a otro recipiente y reserve. 
  2. 2. Si las truchas no están fileteadas, ábralas como si fueran un libro. Póngalas en una lata o sartén grande y esparza la marinada restante sobre el lado sin piel de las truchas; o, si lo desea, meta las truchas en una bolsa plástica que se pueda sellar y vierta allí la marinada. Selle la bolsa y lleve a la nevera  entre 30 minutos y  1 hora.



  1. Unos 20 minutos antes de asar la trucha, Precaliente el asador o la sartén  a alta temperatura (menos tiempo para la sartén).
  2. Con ayuda de una brocha de cocina, esparza aceite sobre la parrilla o la sartén. Ase la trucha con el lado de la carne hacia la parrila, durante 3 minutos. Voltee con una espátula grande, bañe con la marinada  restante y ase hasta que la trucha esté opaca en el centro, unos 3 o 4 minutos, teniendo cuidado de no cocinar en exceso para que no se seque.





Rinde 4 porciones.

Adaptada de EatingWell.com




jueves, 16 de enero de 2014

Bienvenido 2014 y Feliz Cumpleaños Qlinaria!


"Espero que el año nuevo esté lleno de magia
y sueños y locura de la buena. Espero que leas 
unos buenos libros y beses a alguien que piensa 
que eres maravilloso; y no olvides hacer algo de arte:
escribe, dibuja o construye,  o canta, o vive como solo tú
puedes hacerlo. Y espero que en algún punto del año
que viene, te sorprendas
a ti mismo".

Neil Gaiman



Sé que estamos ya a mediados de enero, pero no quería dejar pasar inadvertido el cumpleaños del blog. Cuatro años con ustedes, con regularidad al principio y ahora no tanto, pero siempre pensando en lo lejos que hemos llegado y en que espero que este año traiga nuevos vientos y muchos artículos.

Muchas veces me pregunto qué tanto quieren saber ustedes de mí además del aspecto culinario. Otras tantas me respondo que aunque las entradas no pueden ser una cadena de lamentos, parte del encanto que tienen los blogs es que a diferencia de otros medios de comunicación, dejan ver algo un poco más privado de quienes lo escriben, y eso los hace más acogedores. Aclaro esto para explicar un poco el tema de la falta de constancia en las publicaciones.

La verdad es que estos últimos tres años han sido muy intensos para mí y para mis hijas. El regreso a Colombia, la adaptación que no ha sido fácil y que absorbió mucha de mi energía, y por último, el año pasado, un remezón fuerte en mi vida personal y un evento muy desagradable relacionado con la grave inseguridad de Bogotá. Ya les conté.

Así que no era por vagancia, era por falta de inspiración. Pero aquí estoy, muy satisfecha de llegar a estos 4 años sin abandonar el barco por completo y muy contenta de saber que mi página tiene seguidores en muchos lugares del mundo y que desde su nacimiento, ha tenido un total de más de 61,000 visitas. 

Gracias!



lunes, 4 de noviembre de 2013

Un antojo





Me parece increíble que ya pasó Halloween, que llegó y se fue sin darme cuenta, que ya estamos rodeados de decoraciones de Navidad por todas partes y que uno empieza a sentir esa ansiedad que produce la inminente llegada de fin de año. La edad no ayuda para eso,

porque mentalmente uno empieza a hacer unas sumas y restas de años que producen más angustia, y por eso es mejor pensar en galletas, ponqués de Navidad y figuras de Papá Noel. (no en regalos, aclaro, porque eso es todavía más opresivo y en mi caso, irritante.).

Pero el tiempo no se detiene, y hay que aceptar la verdad con dolor y resignación: este año está terminando, y viene la Navidad. Cuento los días, eso sí, para ver a mis hijas de nuevo durante las vacaciones y tenerlas conmigo aunque sea unos pocos días en plan de familia, acompañándonos las tres y cocinando juntas los antojos que traen cada vez que vienen. Qué delicia!

La receta de hoy es un antojo, pero mío. Es un plato de garbanzos, sinónimo de "casero". Siempre me han fascinado los garbanzos, pero antes no los preparaba porque no tenían acogida en mi casa. Ahora no cocino mucho para mí sola, pero cuando le dedico tiempo a mis gustos, los disfruto enormemente. Es un plato muy fácil de preparar y tiene un cambio de sabor con respecto a los cocidos de garbanzos tradicionales, (léase el que nos servían en el colegio, y que acabamos aborreciendo) que es la adición de chile, semillas de cilantro, cilantro fresco y perejil.  Exquisito. Es un plato vegetariano, pero quienes quieran darle un poco más de carácter, pueden agregarle trozos de chorizo o de algún embutido.

Como indica la receta, se pueden usar garbanzos enlatados. Yo usé secos, dejándolos hidratar la noche anterior y cocinándolos con una pizca de sal y un trozo de cebolla. Los enlatados resultan muy prácticos y es algo que se debe tener en la despensa siempre, pero trato de cuidar la ingestión de sodio, así que si tengo los secos y el tiempo, los prefiero.




Garbanzos con papa y tomate

Ingredientes:

1/4 - 1/3 taza de aceite de oliva
1 cebolla grande, picada
2 zanahorias cortadas en rebanadas de 1 cm de grosor
3 papas rojas medianas cortadas en cuadritos del tamaño de los garbanzos
1 chile pequeño cortado en cuadritos (o escamas de chile seco)
2 dientes de ajo machacados con 1/2 cucharadita de semillas de cilantro
1 taza de tomates pelados y cortados en cuadros medianos
3 tazas de garbanzos cocidos en casa o 2 latas de grabanzos de 15 onzas, enjuagados
Sal y pimienta negra recién molida
1/2 taza de agua o de caldo de cocción de los garbanzos
1/4 taza de cilantro (o al gusto)
1/4 taza de perejil (o al gusto)

Preparación:

1. Caliente el aceite a fuego medio en una sartén ancha.

2. Agregue la cebolla y cocine revolviendo de vez en cuando hasta que adquiera un dolor ligeramente dorado, aproximadamente 8 minutos. Añada las papas, zanahorias, chile y ajo y cocine durante 5 minutos más.

3. Agregue los tomates y los garbanzos, sazone con una cucharadita de sal y la pimienta negra y adicione el agua.

4. Tape y haga hervir suavemente hasta que las papas estén tiernas, unos 15-20 minutos. Ajuste la sazón, integre las hierbas picadas y sirva caliente, acompañado de arroz blanco o de unas tajadas de pan de ajo.




Rinde 4 porciones.

(Adaptado de "Vegetarian Cooking for Everyone"de Deborah Madison).




lunes, 30 de septiembre de 2013

Una segunda oportunidad...


Tranquilos que  no me voy a poner trascendental.

En cambio,  voy a hablar de las repollitas o coles de Bruselas. Me fascinan, pero no siempre fue así. Sentía angustia desde que mi mamá las escogía cuando íbamos  a  la primera sede de Pomona de la calle 100 donde se encontraban magníficas verduras, recién transportadas de una finca, y las depositaba en el carro del mercado;  me hacía cara de "si, son repollitas, y te las vas a comer...". Yo sabía lo que ella estaba pensando y ella lo que yo estaba tratando de no pensar.  Pero logró que me gustaran y la verdad es que las comíamos con bastante frecuencia en mi casa.

Sin embargo,  hay muchas personas que no superan el trauma de la infancia cuando los forzaban a comer esta verdura, que incluso era relativamente desconocida en el menú bogotano tradicional;  no falta quien al servirlas o hablar de ellas hace cara de espanto y desagrado y casi invariablemente menciona el olor fuerte y penetrante que emana de la olla cuando se están cocinando, y que con el tiempo aprendí que se presenta cuando las repollitas se cocinan en exceso.

A raíz de mi paso por Estados Unidos aprendí dos cosas: que esta es una verdura típica de las cenas del día de Acción de Gracias y que existen muchísimas preparaciones además de la  más conocida, que consiste en cocinarlas y condimentarlas con mantequilla o aceite de oliva, sal y pimienta.

Y como siempre me gusta añadir algo acerca de las características de los alimentos, les cuento que la col de Bruselas es rica en vitaminas A, C y K. Además, contienen fibra y potasio y vitaminas B. También se destacan por suministrar folato, proteínas y el antioxidante beta-caroteno . Y finalmente y talvez lo más importante, contienen unos compuestos denominados glucosilonatos, ampliamente conocidos por sus propiedades anti cáncer. No está mal no? (Ver Glosario).

Así que no las sigan ignorando, más bien trabajemos en buscar formas de prepararlas que resalten su sabor pero no su olor y así  beneficiarse de esta verdura que recientemente fue catalogada como un "Super Alimento". No sean malos,  traten de darles una segunda oportunidad... 

La receta de hoy es de una ensalada de repollitas crudas. Sí, suena raro, pero la combinación es súper fácil, deliciosa y tiene una mezcla de texturas muy agradable. No se preocupen si no tienen una mandolina, también las pueden cortar con un cuchillo, procurando obtener láminas lo más delgadas posible.  


Ensalada de láminas de Coles de Bruselas (repollitas)

Ingredientes:

1 libra de repollitas sin  las hojas exteriores, lavadas y secas
1/2 - 3/4 taza de nueces del Nogal (u otro tipo de nuez) 
1/2 - 1/3 taza de cranberries secas hidratadas (opcional)
3 cucharadas (o al gusto) de queso Pecorino o Parmesano rallado
1/4- 1/3 de taza de aceite de oliva
2 cucharadas de jugo de limón recién exprimido
1 cucharadita de ralladura de cáscara de limón
pimienta negra recién molida
sal al gusto

Preparación:

Tueste las nueces en el horno a 350 grados o en una sartén en la estufa. (Personalmente prefiero el horno porque tienden a quemarse menos si uno está pendiente!). Deje enfriar completamente y pique en trozos medianos.


Para hidratar las cranberries, viértalas en una olla con agua y haga hervir el agua. Apague y deje reposar hasta que vea que se ablandan. Escurra y seque con una toalla de papel.

Con ayuda de una mandolina con cuchilla para corte fino, y con cuidado, o con un cuchillo para verduras, corte las repollitas en rebanadas delgadas.








Prepare la vinagreta: vierta el limón en un recipiente y agregue el aceite  de oliva poco a poco, revolviendo. Ajuste la sazón y la acidez y vierta sobre las láminas de repollitas. 



Agregue el queso  Parmesano, las nueces y las cranberries si las va a utilizar y revuelva. Ajuste la sazón de nuevo y sirva inmediatamente. 



Rinde aproximadamente 6 porciones.

Adaptada de The Little Epicurean.com 






martes, 23 de julio de 2013

Siempre con mis muffins




Los muffins ocupan un lugar muy especial en mi corazón, en mi trayectoria culinaria y en mi biblioteca. Alguna vez les conté que desde joven preparaba los muffins de salvado para ingerir fibra y mi hermana y yo los comimos durante muchos años, todos los días a la hora del desayuno.

Con el tiempo, cuando ambas salimos de la casa materna, se acabó la costumbre de comerlos todos los días, pero siempre he mantenido la fascinación por estos panecitos que se preparan tan rápido y que son un bocado perfecto a cualquier hora.

Durante mi última época en Colombia antes de viajar a los Estados Unidos, y a solicitud de mis amigos, arranqué un pequeño negocio casero de muffins. En esos tiempos alternaba la crianza de mis hijas con mi trabajo de traducción, con la producción a pequeña escala de muffins, y con la entrega a domicilio de estos en varios locales de Bogotá. O sea, solamente me faltó poner inyecciones!

En esos días, este era un producto poco conocido y las bolsitas volaban. Empecé a hacerlos de tamaño normal, pero como siempre le cuento a la gente, las señoras me pidieron que los hiciera más chiquitos porque el otro tamaño era demasiado grande para una sola persona. Yo acepté con gusto porque me dí cuenta que no se comían uno de los normales completo, pero sí hasta cuatro de los pequeños....

Otra vez los estoy comercializando, y los más populares siguen siendo los de chips de chocolate con los que crecieron los hijos de nuestro grupo de amigos, quienes  al probarlos después de tantos años, me enorgullecen al decir que les sabe a su infancia. Para mí, esos recuerdos de ellos asociados a mis productos,  no tienen  precio.

Hoy les presento una receta muy sencilla, como todas las de muffins, además, con  ingredientes saludables. Tienen fibra, poca grasa, y una textura húmeda exquisita que es el resultado de utilizar salsa de manzana, (applesauce, Ver Glosario) que es una sustitución de grasa que se usa mucho en productos de pastelería saludables para compensar la textura seca de las harinas integrales.

Esta es una receta perfecta para preparar con los niños para el desayuno del fin de semana.


Muffins de avena y salsa de manzana

Ingredientes:

1 taza de harina (1/2 taza de harina normal y 1/2 taza de harina integral)
3 cucharaditas de polvo de hornear
1/2 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de nuez moscada
3/4 taza de avena en hojuelas
1/4 taza de azúcar morena
1 huevo
1/4 taza de aceite vegetal
1/3 taza de leche
2/3 taza de salsa de manzana

Preparación:


  1. Precaliente el horno a 400 .F/200 C.
  2. Mida los ingredientes secos y vierta en un recipiente grande. Revuelva con un tenedor hasta que todo esté bien mezclado.

  1. Aparte, mezcle el huevo, el aceite y la leche, revolviendo bien. Luego adicione la salsa de manzana. 

Esta es la consistencia de la salsa de manzana Se consigue en el mercado con este nombre, producida por una marca local, empacada en frascos de vidrio.

Haga un hoyo en el centro de los ingredientes secos



Vierta los ingredientes húmedos y revuelva apenas hasta que todo esté integrado.


Llene los moldes de muffins engrasados hasta que estén 2/3 llenos. 



Lleve al horno  durante 15 minutos o hasta que estén ligeramente dorados y un palillo insertado en el centro de un muffin salga limpio.
Saque del horno, deje enfriar dentro de las latas durante 10 minutos, desmolde, y deje enfriar complemetamente.



Rinde: 12-14 muffins.

Puede guardarlos en la semana durante 2-3 días o  congelar empacados herméticamente durante 2 meses. 

Adaptado de The Muffin Cookbook de Don Armstrong


lunes, 8 de julio de 2013

Ensalada de vacaciones





Se siente como vacaciones.  Algunos seguimos trabajando, pero disfrutamos de  días soleados, la ciudad está menos caótica en cuanto a ruido y tráfico y en general, hay un ambiente más relajado. No sé si hablar de verano, pero con este clima, creo que se puede; o casi. La noche es otro cuento y el frío a veces me hace esconder, pero la luz del calor del día y la ausencia de  lluvia compensan el frío de la noche. No importa.

Para esta entrada escogí una ensalada de quinua como de vacaciones. Como para clima caliente porque es perfecta para comer en un día caluroso por lo refrescante de sus ingredientes, y por lo fácil. Para quienes tienen una finca y ya no saben qué más inventar, aporto este plato que estoy segura les va a gustar.

La versión original no tiene pollo, pero yo resolví  agregarlo para servirla como  plato único, pero pueden omitirlo y servirla como acompañamiento. Y confieso que por estar pasando por unos de esos momentos geriátricos (definidos como faltas temporales o absolutas de memoria) olvidé agregar el queso feta, por eso no ven rastros de él en la foto.  Pero recuerden que muchos  errores u omisiones en la cocina han dado origen a grandes platos...

Ensalada mediterránea de quinua

Ingredientes: 

1 pechuga de pollo con hueso
1/2 cebolla cabezona cortada en cubos
1/2 cucharadita de tomillo seco
sal y pimienta al gusto
1 taza de quinua cruda
2 tazas de agua
1/4 de taza de cebolla roja cortada en pluma (ver foto) o al gusto
jugo de un limón
1/4 taza de aceitunas Kalamata (negras) sin semilla, cortadas en rodajas 
4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen 
2 tazas de cohombro europeo, (el que viene envuelto en plástico)  pelado y cortado en cubos
1 taza de tomates cherry cortados por la mitad o en cuartos, dependiendo del tamaño 
1/3 taza de queso Feta o costeño desmoronado
sal y pimienta al gusto

Preparación:


  1. Ponga a hervir el agua para la quinua en una olla con un poco de sal. Cuando hierva, añada la quinua, baje el fuego y cocine hasta que absorba toda el agua, unos 20 minutos. Baje del fogón, revuelva con un tenedor para esponjarla y vierta en un recipiente hasta que enfríe completamente. 
  1. Ponga la pechuga de pollo en una olla con agua fría que la tape y agregue la cebolla y el tomillo. Haga hervir, baje el fuego y cocine hasta que la pechuga esté tierna. Saque de la olla y deje enfriar para  poder desmenuzar,
  2. Mientras la quinua se enfría, corte los vegetales que va a usar en la ensalada. 

  1. Cuando la quinua esté fría, incorpore los tomates, el cohombro, las aceitunas, la cebolla y el pollo desmenuzado. 
  1. Cebolla roja cortada en pluma. Yo la enjuago con agua para que quede menos fuerte.

  1. Adicione el jugo de limón  y el aceite y sazone con sal y pimienta al gusto. Agregue más limón o aceite al gusto. 



Rinde aproximadamente 6 tazas (4-6 porciones).

Adaptada de Skinnytaste.com