jueves, 24 de febrero de 2011

Piano, piano ...

O sea, despacio y con buena letra. Avanza la tercera semana desde mi regreso y poco a poco voy familiarizándome de nuevo con la vida en Bogotá. Recorriendo sitios nuevos y viejos, y tratando de descifrar lo que está sucediendo en la ciudad, en todo el sentido de la palabra: lo que se acostumbra, lo que no, dónde se compra qué, qué es mejor dónde, a qué horas se hace qué, (lo cual está determinado en gran medida por la capacidad de movilizarse, que a su vez depende de la placa del carro y/o de la hora del día). O sea, aunque uno pueda circular en su vehículo dado que el número de la placa del carro se lo permite, es posible que el volumen de tráfico le indique que es mejor quedarse en su casita. Se va aprendiendo con el tiempo…

Dado que no han llegado mis “trastos”, sigo de huésped; la gente dice que los huéspedes son como el pescado, que empiezan a oler feo después de los tres días, así que no sé cómo me podría clasificar en este momento. Mi hermana y su familia nos han acogido con un cariño y paciencia infinitos y eso me ha permitido ir explorando con calma, sin necesidad de manejar una casa desde el primer momento.

He tratado, eso sí, de cocinar para ellos de vez en cuando, lo cual los tiene muy contentos; dicen que “la lata”, el término coloquial con el que se denomina a las comidas en Colombia, ha mejorado considerablemente desde que yo llegué. Tengo que confesar que después de vivir en Estados Unidos todos estos años sin ayuda, contar con manos que siempre están listas a prestar auxilio de buena gana y con afecto, es una dicha. Como decía una amiga mía en Washington, ahora las recetas de Qlinaria no van a decir “pique una cebolla”, sino “haga que le piquen una cebolla”. Maravilloso.

La receta que presento hoy es una variación interesante con respecto a las tradicionales que se preparan en el wok por la adición de la naranja que le da una dimensión completamente nueva y además tiene la ventaja agregada de que se prepara en 30 minutos o menos. No se requieren utensilios ni ingredientes sofisticados por cuanto el wok se puede remplazar por una sartén pero lo que sí es importante es que la carne sea muy tierna, por cuanto se cocina durante un tiempo muy breve, y que las verduras, que además puede variar a su gusto, queden crocantes y no se cocinen excesivamente.


Si lo desea, puede agregar vegetales como zanahoria, calabacín, apio, cebolla cabezona, etc., cortados todos en la misma forma para que se cocinen al tiempo y para darle una mejor apariencia al plato.


Carne con verduras y salsa de naranja

Ingredientes:

2 naranjas grandes
3 cucharadas de jerez seco
3 cucharadas de salsa soya
1 cucharada de fécula de maíz
1 libra de carne blanda sin grasa tal como lomo de res cortada en contra de la fibra en tajadas de ¼ de pulgada (1/2 centímetro).
½ cucharadita de aceite vegetal
2 cucharadas de jengibre fresco picado finamente
1 ½ tazas de guisantes frescos, sin vena
½ - 1 pimentón rojo cortado en julianas
2 tallos de cebolla larga cortados en tronquitos de ½ cm.
1 ½ tazas de raíces chinas lavadas

Preparación:

1. Con la ayuda de un pelador, pele la cáscara de la naranja en tiras. Corte las tiras a lo largo para obtener unas más delgadas, de aproximadamente ¼ cm. de ancho.


Exprima el jugo de las dos naranjas. Mida el jugo; si no obtuvo ¾ taza, agregue agua hasta completar esta medida.

2. Combine la cáscara de naranja, el jugo de naranja, el jerez, la salsa soya y la fácula de maíz en un recipiente pequeño. Reserve.

3. Caliente un wok (ver Glosario) o una sartén grande con fondo antiadherente. Cuando la sartén esté bien caliente, agregue la mitad de la carne y cocine a fuego alto hasta que esta dore por un lado, unos 2 -3 minutos. Voltee los trozos y deje cocinar 1 -2 minutos adicionales, hasta que doren.

4. Ponga el aceite en la sartén y caliente a fuego medio-alto. Adicione el jengibre y sofría sin dejarlo dorar; agregue los guisantes, el pimentón, y los troncos de cebolla y sofría para que las verduras se cocinen ligeramente sin perder su textura crocante, aproximadamente 2 minutos; añada la mezcla de jugo de naranja en la sartén y haga hervir;


Agregue la carne y las raíces chinas, conserve durante aproximadamente 1 minuto para que todo se caliente y sirva inmediatamente acompañado de arroz blanco.

Rinde 4 porciones.

Adaptado del libro 30 Minutes or Less Cookbook de Sunset.


Buen provecho!

jueves, 3 de febrero de 2011

2,600 metros más cerca de las estrellas

El domingo pasado aterricé en Bogotá después de un mes de caos y actividad interminable. He sentido una culpabilidad terrible con Qlinaria durante todos estos días porque mi intención cuando escribí la última entrada acerca del primer año de la página era hacer publicaciones esporádicas, de pronto sin fotos, pero no desconectarme del todo de mis lectores. Pero fue absolutamente imposible. Mil perdones.

Una mudanza de una casa a otra en una ciudad ya es suficientemente traumática, pero cerrar un capítulo largo de vida en otro país tiene otra cantidad de arandelas que uno nunca calcula y que parece que no terminaran nunca. Arreglar la casa para ofrecerla, vender carros y cosas, reorganizar hijas, ese proceso que todos detestamos y que nunca hacemos con la suficiente frecuencia de escoger lo que necesitamos y lo que no (con la consiguiente autocensura por acumular tantas cosas que no usamos y no necesitamos) organizar las donaciones, llevarlas, ver a los amigos queridos que dejamos, limpiar, desconectar, trasladar, cancelar, cerrar, etc., etc., etc. El tiempo nunca alcanza y uno siempre está colgado de esa cuenta regresiva que genera una ansiedad insoportable.

Pero bueno, lo logramos por una nariz. Entre Verónica, mi hermana Marta quien viajó a ayudarme la última semana y una gran cantidad de manos caritativas de amigos incondicionales, terminamos de desocupar la casa y de despedirnos con nostalgia de una época, y temporalmente de quienes nos acompañaron durante esos años.

Ahora empieza otra etapa con expectativas y desafíos; vendrá el correspondiente período de ajuste y ubicación, pero esta vez es más una labor de reconocimiento, lo cual lo hace más fácil. Reanudo relaciones y una forma de vida que ya no será la misma de hace 10 años cuando de fui de Colombia, pero que no me es tan ajena. Y retomo mi actividad en Qlinaria, poco a poco pero con la misma energía y ánimo con que la he adelantado este año que pasó.

De nuevo los invito a expresar sus comentarios, inquietudes, preguntas y sugerencias para que Qlinaria siga creciendo y ajustándose a las necesidades de los lectores aquí, allá, y en todos los lugares donde tengo el privilegio de entrar a los hogares de mis queridos lectores.

Hoy les presento una receta de un pollo originada en el sur de Estados Unidos y que tiene una mezcla de sabores original por cuanto combina el curry con verduras y tomate. Como muchas de las recetas sureñas, existen múltiples variaciones, quizás una por cada cocinero. Esta versión, adaptada ligeramente de una receta del periódico The New York Times, respeta la idea básica del plato, con una mezcla equilibrada de condimentos suficientemente delicada para servir a invitados, pero tan fácil que se puede preparar para una comida entre semana.

Pido disculpas también porque a calidad de las fotos no es óptima, pero cuando iba a disparar mi cámara, me dí cuentaque no tenía la pila y obviamente sabía que estaba en alguna maleta, pero no en cuál, y los comensales no dieron espera. Creo que la calidad obedece a la cámara prestada desconocida, y quién sabe, de pronto también a la cercanía de las estrellas!



Pollo sureño (Country Captain Chicken)

Ingredientes:

½ taza de harina de trigo
2 cucharaditas de sal gruesa
1 cucharadita de pimienta negra recién molida
1 cucharadita de tomillo seco
2 – 3 cucharadas de mantequilla (puede remplazar por aceite vegetal)
3 libras de de muslos de pollo o el equivalente en pechugas, partidas según sea necesario para obtener porciones individuales.
4 - 6 tajadas de tocineta (bacon)
1 cebolla cabezona (yellow) mediana, picada
1 pimentón verde sin semillas y picado
2 tallos de apio picados
1 cucharada de ajo picado o al gusto
2 cucharadas de polvo de curry
4 cucharadas de uvas pasas
1 lata de 28 onzas (o 2 de 14 onzas) de tomates picados con sus jugos.
3 cucharadas de almendras cortadas en tajadas largas, tostadas
Arroz blanco o arroz blanco de coco para acompañar.

Preparación:

1. Precaliente el horno a 325°F.

2. Mezcle la harina, la sal, la pimiento y el tomillo seco en un plato. Derrita la mantequilla en una sartén grande y honda a fuego medio alto. Pase los trozos de pollo por la mezcla de harina para empanizar o apanar y sacuda la harina sobrante.

3. Fría los trozos de mantequilla por tandas hasta que estén dorados por todos lados, aproximadamente 8 minutos. Pase el pollo a un plato y escurra el exceso de mantequilla de la sartén, dejando solamente una cucharada de mantequilla en la sartén.

4. Regrese la sartén a fuego medio y agregue la tocineta; fría hasta que esta esté crocante, saque de la sartén y deje enfriar en un plato. Una vez fría, desmorónela y reserve.

5. Añada la cebolla, el pimento, el apio, el ajo, el polvo de curry y 2 cucharadas de las uvas pasas a la sartén y cocine a fuego medio hasta que las verduras estén suaves y aromáticas, unos 7 minutos.



Adicione los tomates, revuelva bien, y cocine a fuego medio-bajo durante 10 minutos. Sazone al gusto con sal y pimienta.


5. Esparza 1 taza de la salsa de tomate en el fondo de un molde refractario lo suficientemente grande para que los trozos de pollo quepan en una sola capa. Acomode los trozos de pollo sobre la salsa. Vierta la salsa restante encima y alrededor del pollo, tape el molde con papel aluminio y cocine durante 35 minutos. Destape y cocine durante 15 minutos adicionales.

6. Saque del horno y rocíe con los trozos de tocineta, las uvas pasas restantes y las almendras tostadas.


Sirva acompañado de arroz.

Rinde 4-6 porciones, dependiendo del tamaño de las presas de pollo.

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz Cumpleaños Qlinaria!


Hoy 1 de enero del 2011 celebro varias cosas: el primer año de Qlinaria, el final del 2010 y el comienzo un año que promete ser diferente, muy movido, lleno de planes y cambios, y que viene lleno de expectativas. Me parece increíble que la página llega ya su primer aniversario: como les he contado antes, este es un proyecto que estuvo gestándose durante varios años, se hizo realidad y se ha mantenido y crecido gracias a ustedes, los lectores, que con sus visitas frecuentes y sus valiosos comentarios y sugerencias, han contribuido a que el contenido se vaya adaptando a las necesidades de hoy. Gracias por la acogida enorme que le han dado a Qlinaria. Hay muchos planes para el futuro y espero que sigan participando activamente en darles forma.

Definitivamente siento alivio de dejar atrás al 2010. Fue un año largo y lleno de incertidumbre, y creo que el corte hace más fácil trazarse metas y objetivos nuevos. Hoy empieza el 2011, que marca el comienzo de un nuevo capítulo en nuestras vidas; regresamos a Colombia después de diez años de permanencia en los Estados Unidos, y aunque nuestras hijas se quedan, en este país, la “sede administrativa” de la familia y por lo tanto de la página, se radicará en Bogotá a partir de febrero.

Este es un reto interesante para todos, y en mi caso personal, trasladar el contenido de Qlinaria a Colombia, es muy llamativo. Nuestro país es muy distinto al que dejamos y el panorama culinario es bien diferente, y altamente desarrollado. Acercarme a él y vincularme a su evolución me llama la atención infinitamente.

Nuestros queridos amigos de Colombia nos previenen: la ciudad (Bogotá) está hecha un desastre, las obras, los huecos, el tráfico, el pico y placa, (que es el sistema para controlar el volumen de carros que circulan a diario en la ciudad) la lluvia, etc., etc. Soy consciente de que nos tomará tiempo ajustarnos a las diferencias, pero regresamos tranquilos porque desde ahora percibimos la calidez y los afectos en todo lo que nos es tan familiar.

El proceso de empaque ya arrancó y está absorbiendo una gran cantidad de mi tiempo, y es por eso que la frecuencia de publicación ha disminuido por estos días; pero Qlinaria sigue para adelante, viva y dinámica y espero celebrar muchos años y muchos logros más con ustedes.

En la entrada de hoy presento esta receta de cake que me han pedido muchas de las personas que lo han probado. Tiene una consistencia super esponjosa que combina muy bien con cualquier cobertura que deseen aplicar, ya sea chocolate, vainilla, frutas, etc. Contiene poca mantequilla porque usa solamente las yemas de los huevos, y el producto final se desbarata en la boca por su suavidad.

Cake amarillo de vainilla

Ingredientes:

6 yemas de huevo a temperatura ambiente
1 taza de leche entera a temperatura ambiente
2 1/4 cucharaditas de vainilla
2 1/4 tazas (315 gramos) de harina de trigo cernida
6 cucharadas (90 gramos) de fécula de maíz
1 1/2 tazas (300 gramos) de azúcar
1 cucharada + 1 cucharadita de polvo de hornear
3/4 cucharadita de sal
170 gramos (6 onzas/12 cucharadas) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

Preparación:

1. Precaliente el horno a 350 grados F. (180 C). Engrase y enharine 2 latas redondas de 9 pulgadas (22 cms) de diámetro y deje a un lado.


2. Mezcle las yemas, 1/4 de taza de leche y la vainilla en un recipiente pequeño. Reserve.

3. Combine los ingredientes secos en un recipiente grande y bata con la batidora eléctrica durante 30 segundos para incorporar bien.

4. Añada la mantequilla y bata a baja velocidad hasta que la mantequilla se incorpore a la harina. Aumente la velocidad a media (o alta si está utilizando una batidora manual)y bata la mezcla durante 1 1/2 minutos. Raspe los bordes del recipiente con una espátula y luego adicione la mezcla de las yemas de huevo en tres etapas, batiendo durante 20 segundos después de cada adición. Raspe los lados del recipiente y bata durante unos segundos más para garantizar una masa uniforme.

5. Reparta la masa entre las dos latas y empareje la superficie con la ayuda de una espátula. Lleve al horno durante 25-35 minutos. El cake está listo cuando un palillo de madera insertado en el centro del molde salga limpio. (La masa debe comenzar a separarse de los bordes del molde después de salir del horno, no antes).

6. Saque del horno, ponga los moldes sobre una rejilla y deje reposar durante 10 minutos. Desmolde y deje enfriar las capas completamente antes de cubrir con el batido de su preferencia.
(No recomiendo el "verde Qlinaria" por sus efectos secundarios....)

Rinde 12 - 14 porciones.


Adaptado de "The Cake Bible" de Rose Levy Beranbaum.

Feliz año y hasta pronto!

viernes, 17 de diciembre de 2010

A encender los hornos!


Para los que no lo han hecho todavía, claro está! En nuestra casa, Navidad sin galletas no es Navidad. Desde que mis hijas eran muy pequeñas, nuestro grupo de mamás siempre se aseguró de que hubiera plan de hacer galletas de Navidad. Muchos preparativos y mucha coordinación, y 30 minutos después de estar en la cocina nos preguntábamos por qué habíamos resuelto hacerlo otra vez: harina en toda la ropa, en el suelo, regada en el mesón, y luego masa cruda y mantequilla repartidos indiscriminadamente por todas las superficies existentes, y en el estómago de todos.

Una masa de galletas ya brillante por la mantequilla derretida a fuerza de amasarla con unas manitas calientes (y dudosamente limpias) y unas formas de galletas que casi nunca se parecían al molde original, pero que siempre nos parecían DIVINAS! Y finalmente, la decoración con azúcar de colores, también muy artística y con interpretaciones libres acerca de la forma de usar el color.

Con los años y el traslado a Estados Unidos, la afición se desarrolló mucho más porque aquí sí que la hechura y decoración de galletas de Navidad es una actividad respetada y llevada a altísimos niveles: la gente incluso compite con sus recetas de galletas y se hacen fiestas totalmente estructuradas para intercambiar galletas y recetas. Nosotros no hemos llegado hasta allá, pero no importa qué tan atrasado esté todo ni qué tan caótica sea la temporada, en esta casa siempre hay galletas de Navidad.

Este año las hicimos Verónica y yo, que no somos tan perfeccionistas como Silvia, pero es que ella no llega de la universidad sino hasta mañana. Está esperando ansiosa estas fotos para confirmar que para eso, también nos hace mucha falta. Auxilio Silvia!!!!

Quise compartir con ustedes esta receta básica de galletas de mantequilla que produce unas galletas tostadas y deliciosas y que es fácil de manejar. Hoy es viernes, y aunque ya empezó la época prenavideña, nunca es tarde para empezar!

Galletas de mantequilla

Ingredientes:

1 2/3 tazas de harina de trigo
½ cucharadita de polvo de hornear
¼ cucharadita de sal
½ taza (125 gramos) de mantequilla sin azúcar a temperatura ambiente
¾ taza más 2 cucharadas de azúcar
1 huevo a temperatura ambiente, batido
1 cucharadita de extracto de vainilla
Galseado real (royal icing) (Receta a continuación) y colores para alimentos para decorar

Preparación:

1. Cierna la harina, el polvo de hornear y la sal en un recipiente y reserve.

2. Bata la mantequilla con el azúcar con la batidora eléctrica durante varios minutos hasta que la mezcla tenga un color claro y esté esponjosa.

3. Reduzca la velocidad de la batidora al mínimo y agregue el huevo y la vainilla y mezcle hasta que estén bien combinados. Adicione la harina gradualmente. Continúe batiendo hasta que la masa se vea suave y uniforme.

4. Vierta la masa sobre una superficie enharinada y divida por la mitad.

5. Dé a cada mitad la forma de un disco plano de ½ pulgada (1 cm) de grueso, envuelva cada uno en papel plástico y refrigere los discos durante 2 horas.

6. Precaliente el horno a 325°F. Forre dos latas de galletas con papel de hornear o engrase ligeramente.

7. Retire uno de los discos de la nevera, retire del papel y coloque sobre una superficie enharinada.

8. Trabajando rápidamente para que la masa no se caliente, extienda el disco con la ayuda de un rodillo hasta que tenga un grosor uniforme de 1/8 de pulgada (0.3 cm). Corte las galletas en la forma que desee utilizando cortadores de metal o plástico. (Si empieza a ver que la masa se queda pegada en el rodillo o sobre la superficie y se están rompiendo las galletas, enfríe la masa durante 10 minutos para facilitar la labor de corte de las formas).

9. Levante las galletas de la superficie con ayuda de una espátula flexible para colocarlas en la lata de hornear dejando un espacio de 1 pulgada (2.5 cms.) entre ellas.

10. Hornee durante 12-14 minutos, rotando las latas a la mitad del tiempo de cocción para que las galletas doren uniformemente.

11. Saque del horno, deje reposar durante algunos minutos en la lata y luego pase a una rejilla para dejarlas enfriar completamente.

12. Recoja los recortes de masa, forme otro disco pequeño y refrigere mientras corta las galletas del segundo disco que está en la nevera, con las que debe repetir el procedimiento anterior.

Glaseado Real:

Ingredientes:

2 claras de huevo a temperatura ambiente
1 cucharada de jugo de limón
3 tazas de azúcar en polvo cernidas
Colorante de alimentos

Preparación:

1. Ponga todos los ingredientes en un recipiente y bata con la batidora eléctrica (con el accesorio de batidor de alambre si lo tiene, de lo contrario use los batidores normales) a alta velocidad hasta que los ingredientes se incorporen y formen una mezcla gruesa y de color blanco. Debe tener una consistencia parecida a la del pegante.

2. Si el glaseado está muy líquido, añada azúcar pulverizada por cucharadas. Si lo encuentra demasiado grueso, (o sea, si no pasa por el hueco de la boquilla) añada agua por cucharaditas según sea necesario para lograr la consistencia deseada. (Algunas personas prefieren un glaseado ligeramente más espeso, otras más líquido).

3. Divida la masa en recipientes pequeños y agregue a cada una el color que desee. Mantenga los recipientes tapados con una toalla de cocina húmeda porque el glaseado se seca muy rápidamente.

4. Para decorar las galletas, llene mangas reposteras con los colores de glaseado que vaya a utilizar, tapando la punta de la boquilla para que no se seque el contenido.

5. Decore al gusto y aplane los detalles con la punta del dejo mojada para eliminar picos.


6. Deje secar las galletas en una rejilla y guarde en una lata durante varios días.

Rinde aproximadamente 3 docenas de galletas de 2 ½ pulgadas (6 cms).

Les deseo unas veladas de repostería muy ruidosas y caóticas, llenas de niños y de desorden en la cocina al ritmo de música de Navidad. Esas tardes nunca se olvidan.

Feliz Navidad para todos!

viernes, 10 de diciembre de 2010

BRRRRRR...

El clima llama sopa. Por estos días un gran número de personas me ha pedido recetas de sopa para variar su repertorio, y es que el frío no da tregua. Bien sea con lluvias torrenciales como en Colombia o bajo fuertes tormentas de nieve o solamente con un frío impresionante, parece ser que el invierno de este año va a ser largo y duro. Mientras escribo estas líneas están cayendo los primeros copos de nieve. Espero que no nos quedemos enterrados otra vez porque ahí sí o hay sopa que valga!

Esta semana, y aprovechando que un lector de Qlinaria pidió esta receta específica, presento la sopa de cebolla de Julia Child que a mi manera de ver es perfecta. Hay que disponer de algo de tiempo para caramelizar la cebolla, (y según sus instrucciones, para dejarla conservar entre 30 y 40 minutos adicionales cuando se ha agregado la totalidad de los ingredientes), lo que produce una sopa de un sabor concentrado y excepcional. Este es el secreto de la receta. Aunque es posible caramelizar la cebolla en menos tiempo, al hacerlo lentamente se logra que desarrolle la dulzura escondida de la cebolla. Así que dedique el tiempo necesario y se verá recompensado en sabor.

Esta sopa se puede servir como entrada en un recipiente más pequeño, o como plato único (gratinada o no) acompañada de pan francés.

Sopa de Cebolla

Ingredientes:

1 ½ libras de cebolla cabezona (yellow onion) rebanada finamente (aproximadamente 5 tazas).
3 cucharadas de mantequilla
1 cucharada de aceite vegetal
1 cucharadita de sal
¼ cucharadita de azúcar (que ayuda a la caramelización de la cebolla)
3 cucharadas de harina
2 litros de caldo de carne hirviendo o 1 litro de caldo y un litro de agua hirviendo
½ taza de vino blanco seco o vermouth
Sal y pimienta al gusto
3 cucharadas de cognac (opcional)
Tajadas de pan francés delgado (baguette o flauta) bien tostadas
1 o tazas de queso Parmesano o suizo rallado

Preparación:

1. Ponga la mantequilla y el aceite en una olla pesada que tenga tapa.

2. Agregue las cebollas y cocine a fuego medio bajo, tapadas y volteando ocasionalmente, durante 15 minutos hasta que las cebollas ablanden sin dorar.

3. Destape la olla, aumente el fuego a medio y añada la sal y el azúcar. Revuelva y cocine las cebollas durante 30-40 minutos revisando y revolviendo ocasionalmente hasta que se hayan dorado uniformemente adquiriendo un color carmelita profundo.

4. Adicione la harina y cocine durante 3 minutos.

5. Baje las cebollas del fuego y agregue el caldo o el caldo y el agua y el vino, y sazone al gusto con sal y pimienta.

6. Cocine la sopa a fuego bajo y parcialmente tapada durante 30-40 minutos adicionales. Ajuste la sazón.
(En este momento puede dejar destapada hasta el momento antes de servir cuando la puede calentar a fuego bajo).

7. Justo antes de servir, añada el cognac si lo va a usar. Ponga las tajadas de pan tostado en el fondo de una sopera o de recipientes individuales, vierta la sopa y pase el queso por separado. (La sopa tiene que estar muy caliente para que el queso se derrita).



Sopa de Cebolla Gratinada:

Ingredientes:

2 onzas de queso suizo rallado por la parte de los agujeros grandes del rallador
12 tajadas de pan francés muy tostado .

1. Precaliente el horno a 325° F.
2. Haga hervir la sopa de nuevo y vierta dentro de la sopera refractaria o platos de sopa o cazuelas refractarias individuales.
3. Coloque dos tajadas (o una si el recipiente es pequeño) de pan tostado sobre la superficie de la sopa y rocíe encima el queso rallado.
4. Cocine en el horno durante aproximadamente 20 minutos o hasta que el queso derrita, y luego encienda el broiler o resistencia superior del horno para que se dore el queso, vigilando constantemente.

Rinde 6 – 8 porciones.

Adaptada de “Mastering the Art of French Cooking “de Julia Child.


Nota: Teniendo en cuenta que por esta época abundan las fiestas y reuniones, resolví incluir recetas para picadas, procurando que fueran fáciles y diferentes. Para quienes no reciben el boletín semanal, busquen la Tortilla Española, el Pan con Tomate, los Hongos rellenos de queso y las Nueces con ajonjolí y tomillo.

Que cocinen rico y compartan!

lunes, 29 de noviembre de 2010

In memoriam.


Después de luchar durante dos años contra el cáncer con la misma entereza, paciencia y compostura con la que vivió toda su vida, mi cuñado, el Negro Londoño, descansó por fin durante el pasado fin de semana. En medio de una tristeza enorme, hago una pausa para expresar lo afortunada que me siento por haber estado a su lado y por haber disfrutado de su generosidad sin límites y su calidad humana más que excepcional. Cómo lo vamos a extrañar!

La cocina de Qlinaria estará cerrada durante unos días dedicados a su memoria.

(La foto corresponde a Falling Water, una casa diseñada por el arquitecto Frank Lloyd Wright ubicada en el estado de Pensilvania, y que visitamos en compañía de mi cuñado hace algo más de dos años. El Negro, un excelente arquitecto, admiraba enormemente la obra de FLW y por lo tanto gozó muchísimo del paseo).


lunes, 22 de noviembre de 2010

A comer pavo!


Resulta difícil no contagiarse del ambiente que precede a la Fiesta de Acción de Gracias. Yo diría que es una mezcla entre el clima que se va enfriando con el consiguiente cambio en el color de la luz, el ritmo enloquecido al el que se mueve la gente, el tráfico, la publicidad, la música de fondo en el carro y en los almacenes y la reverberación comercial relacionada con la Navidad. Esta es una fiesta verdaderamente familiar para cuya celebración padres, hijos, abuelos, primos, tíos, etc., que aquí muchas veces están tan dispersos, se desplazan por aire, tierra y mar para reunirse a cenar, a comprar y a ver partidos de fútbol americano.

Recién llegamos a este país hace diez años nos parecía una fiesta ajena, pero desde el primer año resolvimos celebrarla, porque en ese momento un amigo nuestro que se había trasladado al área un par de años antes, nos convenció de reunirnos con ellos diciéndonos que se uno se sentía muy triste cuando pasaba esa fecha solo y era la única casa en el vecindario que no tenía carros de visitas. Desde entonces hemos estado aprendiendo las tradiciones y las recetas y la hemos adoptado en nuestra familia, siempre compartiéndola con amigos cercanos y haciendo una pausa para dar gracias por lo que tenemos.

Y es que cuando los hijos se van a la universidad también adquiere una dimensión especial. Para ellos casi siempre es la primera vez que regresan a la casa después de iniciar el segundo semestre del año, que a veces (como en este caso con Silvia este año) es el primero lejos de su casa, así que ellos tienen mamitis y nosotros tenemos “hijitis”. Los estudiantes tienen 4 o 5 días de vacaciones, y vienen listos para que los papás los consintamos y les demos un repaso de lo rico que es estar en la casita.

Me pareció muy apropiado compartir con ustedes la receta del pavo asado, que en nuestra casa es la especialidad y responsabilidad de mi marido y mis hijas. Siempre hacemos un pedido especial de un pavo alimentado naturalmente y que no ha estado congelado, por lo que la carne resulta tiernísima y de muy buen sabor. Para quienes lo van a preparar para Acción de Gracias, espero que no sea muy tarde, y para los que lo comen en Navidad, tienen tiempo de analizar la receta y animarse a ensayarla.

Esta receta se prepara conservando el pavo en una salmuera que se prepara el día anterior y en la cual se sumerge el pavo durante 6 horas. La razón para hacerlo es que la mezcla salada ayuda a mantener la humedad del pavo y produce una carne más tierna y jugosa.





Pavo asado

Ingredientes:

1 pavo joven de 14 – 16 libras

Para la salmuera:

1 taza de sal kosher o gruesa
½ taza de azúcar morena
1 galón de caldo de verduras
1 cucharada de pimienta negra en grano
½ cucharada de pimienta de Jamaica en grano o en polvo
½ cucharada de jengibre cristalizado
1 galón de agua helada

Ingredientes aromáticos:

1 manzana roja en tajadas
½ cebolla en rebanadas
1 astilla de canela
1 taza de agua
6 tallos de romero
6 hojas de salvia
Aceite de canola

Preparación:

1. Combine los ingredientes de la salmuera en una olla, exceptuando el agua helad, y haga hervir. Revuelva para disolver la sal y el azúcar, retire del fuego, deje enfriar hasta que esté a temperatura ambiente y luego lleve a la nevera hasta que esté bien fría.

2. El día que va a preparar el pavo o tarde la noche a0nterior si lo va a preparar para el almuerzo, combine la salmuera y el agua helada en un balde limpio con una capacidad de 5 galones o en una nevera portátil bien limpia. Ponga el pavo descongelado dentro de la salmuera, con la pechuga hacia abajo, tape y refrigere o ponga en un lugar frío durante 6 horas. Voltee el pavo después de 3 horas de estar dentro de la salmuera.

3. Precaliente el horno a 500 grados F.

4. Mezcle la manzana, la cebolla, la astilla de canela y una taza de agua en un recipiente que pueda ir al microondas y cocine la mezcla en ALTO durante 5 minutos.

5. Saque el pavo de la salmuera y enjuague bien por dentro y por fuera con agua fría. Deseche la salmuera.

6. Ponga el pavo en una rejilla que pueda colocarse dentro de una lata no muy honda y seque bien con toallas de cocina. Acomode los ingredientes aromáticos cocinados en el microondas dentro de la cavidad del pavo, junto con el romero y la salvia. Doble las alas hacia atrás y con aplique aceite de canola u otro aceite sin sabor generosamente con la mano.

7. Cocine en la parrilla inferior del horno a 500 grados F. durante 30 minutos para dorar la piel.

8. Retire del horno, cubra la pechuga con un trozo doble de papel aluminio y reduzca la temperatura del horno a 350 grados F. Cocine el pavo hasta que la temperatura interna de la parte más gruesa del muslo alcance 161 grados F., medida con un termómetro. (Un pavo de 14-16 libras debe requerir aproximadamente 2 – 2 ½ horas en el horno).

9. Antes de cortar el pavo, déjelo reposar durante 15 minutos, tapado con un papel aluminio que no esté apretado, de lo contrario perderá la textura tostada en la piel.


Rinde aproximadamente 10-12 porciones.

(Si tiene más comensales o si la mayoría de los que tiene prefiere la carne blanca, puede preparar una pechuga aparte para completar).

Receta adaptada de Alton Brown (Food Network).

Feliz día de Acción de Gracias!